viernes, 23 de noviembre de 2012
Ella y Anubis
miércoles, 21 de noviembre de 2012
TRÁFICO
Profecías
domingo, 18 de noviembre de 2012
A Beyoncé
sábado, 17 de noviembre de 2012
La ofensiva del Tet
viernes, 16 de noviembre de 2012
Carta a Milena Jesenská
martes, 13 de noviembre de 2012
Sesión continua
lunes, 12 de noviembre de 2012
Adictos a la lujuria.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Mensaje en clave interceptado por la 164ª División Ligera Afrika.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Acto III.
lunes, 5 de noviembre de 2012
La forma correcta de escribir el destinatario en un sobre.
miércoles, 4 de abril de 2012
MENÚ DE SEMANA SANTA
Para desayunar, flatoril con chocolate con churros y una manchada. De aperitivo, otro flatoril con un lansoprazol, cerveza, tapas de tortilla de patatas, ensaladilla rusa, montadito de lomo, empanada, vino tinto y vino dulce. Y ya casi ni comes pero si lo haces, trigo con morcilla y de postre un pankreoflat y papaviejos con varias onzas de chocolate. A la tarde un té rojo con anís y omeoprazol. Por la noche más cervezas y más tapas, chipirones, aguja a la plancha, hamburguesa, pulpo y cherigans, muchos cherigans, de atún, de roquefort, de jamón serrano, más vinos y por la noche whisky con coca cola y ginebra con tónica. Antes de dormir, un pantoprazol.
sábado, 10 de marzo de 2012
Pero en realidad quiero ser Robert Shaw
Quiero ser Robert Shaw. Quiero arañar una pizarra cuando haya mucha gente discutiendo en voz alta y quiero decir no es como ir a la laguna y pescar cangrejos. Quiero enseñar mi cicatriz y contar que me hice quitar un tatuaje que ponía Indianápolis. Quiero beberme una lata de cerveza de un sorbo y estrujarla con una sola mano. Y cantar ya me marcho de aquí, bella dama española. Quiero ser el secuestrador de un vagón de metro y disparar a un rehén por la espalda mientras camina por la vía. Quiero decirle a Walter Matthau con mi perversa sonrisa, denegado, faltan 28 minutos. Y antes de secuestrar el vagón de Pelham 1,2,3, haber sido un oficial militar mercenario en África al frente de un batallón. Quiero dar esas órdenes precisas, exactas, frías, cortantes. Quiero ser el Oberst de una división Panzer en los momentos más bajos de la Whermacht, y dirigir una batalla desesperada en medio de los bosques de las Ardenas. Y decir que el frente ruso no contribuye precisamente a engordar a la gente. Y reprender a mi chófer diciéndole que se comporte como un verdadero soldado. Quiero llevar un terno elegante y que Paul Newman me deje sin blanca jugando al póker en un tren. Ser un gánster estafado y usar bigote.

